El estado civil de una persona atañe su situación jurídica en la familia y la sociedad, establece su capacidad para ejercer derechos y contraer obligaciones, es indivisible, indisponible e imprescriptible, y su asignación corresponde a la ley. Además, deriva de los hechos, actos y providencias que lo determinan y de la calificación legal de ellos.

Los hechos y los actos sujetos a la inscripción en el registro civil comprenden “los nacimientos, reconocimientos de hijos naturales, legitimaciones, adopciones, alteraciones de la patria potestad, emancipaciones, habilitaciones de edad, matrimonio, capitulaciones matrimoniales, interdicciones judiciales, discernimientos de guarda, rehabilitaciones nulidades de matrimonio, divorcios, separaciones de cuerpos y de bienes, cambios de nombre, declaraciones de seudónimos, manifestaciones de avencidamiento, declaraciones de ausencia, defunciones y declaraciones de presunción de muerte”, así como “las providencias judiciales y administrativas que afecten el estado civil o la capacidad de las personas” que deban anotarse en el correspondiente registro.

La inscripción en el registro civil se hará por duplicado y corresponderá al hecho, acto o providencia denunciados, los que deberán contener:

  • La naturaleza del hecho o acto que se registra.
  • El nombre y apellido, el domicilio de los comparecientes, su identidad y el documento con que ella se estableció.
  • La firma de los comparecientes y la del funcionario.
  • El lugar y la fecha en que se hace.