La muerte de una persona hace que el patrimonio deba trasmitirse a sus herederos, quienes bajo el procedimiento sucesoral, sustituyen al causante en cada uno de los derechos y obligaciones que tenía a cargo, de tal suerte que se realice la liquidación de la herencia, trámite este que realiza la Notaría en los términos de la norma legal.

La competencia para conocer del asunto le corresponde al Notario cuando los herederos, legatarios y el cónyuge sobreviviente, o los cesionarios de éstos, sean plenamente capaces de realizar la sucesión de común acuerdo y así lo hagan saber mediante solicitud que deberá elevar el apoderado.

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  • Prueba del crédito si es acreedor.
  • Escritura de la cesión si es cesionario.
  • Registro civil de nacimiento de los herederos.
  • Paz y salvo por concepto de contribución de valorización.
  • Paz y salvo por concepto de impuesto predial unificado.
  • Tarjeta de propiedad de los vehículos objeto de sucesión.
  • Paz y salvo por concepto de impuesto predial unificado.
  • Poder otorgado al apoderado.
  • Solicitud del trámite de sucesión.
  • Inventario y avalúo de bienes.
  • Trabajo de partición y adjudicación.
  • Registro civil de defunción del causante.
  • Registro civil del matrimonio del causante.
  • Escritura pública de los bienes inmuebles objeto de sucesión.
  • Fotocopia de la cédula de ciudadanía y tarjeta profesional del abogado.

Trámite:

Presentada la solicitud, la Notaría estudiará el contenido de la misma junto con la documentación anexa y si ésta cumple con los requisitos para su iniciación, se admitirá y se suscribirá el acta correspondiente para surtir el trámite.

Enseguida, se elaborará un edicto emplazatorio, el cual se fijará por un término de diez (10) días en la secretaría de la Notaría y se entregará copia del mismo a los interesados para que surtan la publicación a través de los medios de prensa y radio.

Así mismo, se comunicará a la administración de impuestos nacionales y territoriales sobre el inicio del trámite de sucesión para que estos investiguen si existen deudas pendientes por concepto de obligaciones tributarias y luego, informen a la Notaría sobre el estado de cuenta correspondiente.

Agotado el procedimiento, el Notario autorizará la solemnización de la sucesión, la cual será firmada por el apoderado de los interesados o por los mismos, según sea el caso.